El Madrid de Ernest Hemingway, Premio Nobel de Literatura, formó parte la pasada primavera de una nueva ruta cultural por parte de su Ayuntamiento de la capital. La cultura ocupa una parte importante de la ciudad de Madrid y uno de los escritores más importantes de la literatura contemporánea era un enamorado de este lugar en el que descubrió la esencia de la cultura española. Este año se cumplirá el primer centenario desde que Hemingway descubrió Madrid por primera vez. Por este motivo, el Ayuntamiento ha querido crear un itinerario, dentro de un programa cultural, para recorrer los lugares que el escritor más frecuentó. Madrid se convirtió en fuente de inspiración para algunas de sus novelas más importantes, recreando sitios como el bar Chicote o el ya desaparecido Hotel Florida, el Edificio Telefónica, donde los reporteros de guerra enviaban sus crónicas. Así, esta iniciativa dará impulso a todo amante de la literatura de Hemingway a conocerla más a través de los enclaves únicos de Madrid.
NUEVA RUTA DEL MADRID DE HEMINGWAY: “UN AMERICANO EN MADRID”
El Ayuntamiento de Madrid diseñó un recorrido guiado llamado “Un Americano en Madrid”, aprovechando el centenario del premio Nobel para acercar la cultura y la literatura al público. No solo ha sido creada para los visitantes que llegan con la mirada puesta en la capital de España, sino también para los madrileños que deseen conocer un poco más sobre su ciudad. Una ruta cultural que nos trasladará en el tiempo 100 años atrás, justo al día en que Ernest llegó a Madrid con sólo 24 años, que cambió por completo su visión de la cultura de nuestro país y que convirtió a este lugar prácticamente en su hogar. La fascinación por Madrid cuando pisó por primera vez la capital española en la primavera de 1923 y su romance personal con Madrid, tuvo su origen en el consejo de su amiga y maestra, Gertrudis Stein, quien le animó a asistir a una corrida de toros. A partir de ahí, tuvo una serie de viajes seguidos que duró 30 años.
En su primera visita conoció el ambiente de los años 20, con la dictadura del general Primo de Rivera. Más adelante, Madrid cambiaría mucho por el efecto de la Guerra Civil y de la II Guerra Mundial. En 1936 volvió como reportero de guerra desde el bando republicano. Y, tras recibir el Premio Nobel en 1956, también volvió a esta ciudad, llegando a conocer y presentar sus respetos a don Pio Baroja en su lecho de muerte.
“Hemingway, un Americano en Madrid”, es una ruta inspirada en la investigación de la periodista Valentina Salazar. “Hay varios factores que llevan a Hemingway a interesarse por la cultura española y en concreto, en Madrid”, afirma Valentina. Y es que, la capital era la cuna de la cultura, lo que hacía que el escritor se permitiera “disfrutar de la vida nocturna, de los bares y de la buena comida”. Según Hemingway, Madrid era la capital del mundo. Tenía de todo para ofrecer al visitante. Su gastronomía, su arte, su arquitectura y una gente que sedujo por completo a este joven escritor. Los bares y las calles que en su día pisó aún se mantienen en pie, a pesar de que Madrid ha cambiado mucho en estos últimos 100 años. Pero en esencia mantiene esa capacidad de seducción que en su día atrajo a grandes mentes pensantes como la del que sería el ganador del premio más importante de la literatura.
En Madrid escribiría su obra ‘Fiesta’ que se convertiría en una de las más célebres por el estilo de Hemingway. Socarrón, declaró que “Pamplona no, pero Madrid sí es una fiesta”. En Madrid tuvo la oportunidad de ver los toros y quedarse prendado de alguno de los lugares que aparecen en sus obras. El Retiro y el Jardín Botánico de Madrid son enclaves destacados, convirtiéndose en los lugares con los que sueña el protagonista de ‘Por quién doblan las campanas’. Lugares que no faltarán en esta ruta que llevará al visitante siguiendo las pisadas del joven Hemingway.
Ramón Buckley, hijo del que fuera corresponsal del Daily Telegraph en España y colega de Hemingway, Henry Buckley, explica la relación del escritor con el país. El escritor prometió no volver a Madrid durante la dictadura de Franco, pero la realidad es que no hizo caso de su promesa y volvió. En parte fue por los acuerdos del dictador con los americanos, comenzando el “respeto mutuo” de ambos por los intereses creados e incluso por alguna especie de negociación. “A Franco le venía muy bien y a Hemingway también porque veía que iban pasando los San Fermínes año tras año y no podía venir. Fue un quid pro quo. Estoy convencido de que hubo intercambio entre ellos, una negocioación”, asegura el experto.

Ernest era un cliente fiel de dos locales de la capital, la Cervecería Alemana situada en la Plaza Santa Ana en el Barrio de las Letras, en la que degustaba las mejores cervezas artesanales de la capital. En esos años cincuenta en los que el autor y premio nobel estadounidense Ernest Hemingway había vuelto a España, y especialmente a Madrid atraído, sobre todo, por las fiestas taurinas, fue parroquiano de La Alemana, uno de sus lugares favoritos para tomar el aperitivo sentado en la mesa del ventanal. Así lo recuerda el propio Hemingway en un artículo que publicó en septiembre de 1.960 en la revista Life, como “un buen sitio para tomar cervezas y café”, y quien también compartió mesa y copas con “la mujer más bella del mundo” y Luis Miguel Dominguín. El otro lugar era el Restaurante Botín, lugar que dicen el restaurante más antiguo del mundo y que alberga la curiosa anécdota de ver a Francisco de Goya lavando platos, fue otro lugar frecuentado por Hemingway. Fue allí donde, entre vinos, aprendió a cocinar la paella. Con el restaurante Botín, Hemingway tenía un vínculo muy especial. Acudía con frecuencia a comer cochinillo asado con vino y entabló mucha amistad con Emilio González, padre y abuelo de los actuales propietarios. El Prado estaba también entre sus lugares favoritos. Otra explicación de Buckey fue: “Le indignaba que se dijera que venía a España exclusivamente por los toros. Decía que su primer objetivo era el Museo Del Prado”.

Estos lugares y otros son los que formarán parte de una serie de actividades para conmemorar el centenario de la primera visita del escritor. La Asociación Ciudadana Soy de la Cuesta, colaborando con el Barrio de las Letras y el Ayuntamiento de Madrid en la Cuesta de Moyano, hasta el 4 de noviembre. En este centenario de la llegada de Hemingway a Madrid volvemos sobre sus pasos, volvemos sobre aquel Madrid de principios de siglo que conserva gran parte de su esplendor. Volverá a cobrar vida y lo hará en clave literaria. La idea adicional de leer o releer algunas de las novelas de Hemingway podría ser un muy buen complemento, pudiendo conseguir materializar las imágenes sugeridas por este fabuloso escritor. Nos darán de seguro otra visión de la capital de España en esta nueva ruta cultural con Hemingway de protagonista. Con la sugerencia del ayuntamiento de esta ruta, los amantes de la literatura de Hemingway tendrán una guía para poder recorrerla por su cuenta.